← Volver al cuaderno

IA y creatividad

Últimamente me pesa un poco el discurso que se está armando alrededor de la IA y la creatividad. Especialmente en LinkedIn, donde parece que de repente diseñar ya no vale tanto porque "la IA lo hace mejor". Como si el proceso creativo fuera escribir un prompt y elegir la opción más bonita.

No sé. No me lo creo.

Llevo desde 2022 usando IA de forma bastante activa, sobre todo en procesos creativos, y precisamente por eso me cuesta comprar ese discurso. La IA no crea como nosotros. No experimenta. No se equivoca, no prueba cosas absurdas sin saber muy bien por qué. No rompe reglas. Hace lo contrario: optimiza lo que ya existe. Y si tienes algo de ojo crítico, eso se nota. Y mucho.

Muchas de las interfaces que salen ahora de las distintas plataformas de IA me recuerdan a aquellas plantillas de WordPress que tanto se usaban. Están bien, funcionan, son limpias… pero se sienten iguales entre sí. Sin identidad. Versiones recicladas de lo mismo.

Porque la IA trabaja con datos, con patrones. No entiende de intuición, emociones o de como podemos percibir una misma cosa de forma totalmente diferente dependiendo de nuestra experiencia y contexto.

Por eso me cuesta cuando alguien dice que "la IA hace mejores diseños que un diseñador". Puede hacer proyectos más rápidos, más consistentes, incluso más correctos en algunos aspectos. Pero mejores … ¿en qué sentido exactamente? Si hablamos de diseño como algo más que ordenar bloques en una pantalla, hay algo que simplemente falla.

Aun así, no creo que la IA sea el problema. De hecho me parece muy potente en ciertas fases: research, procesos iniciales de UX, ordenar información, automatizar tareas repetitivas. Para prototipar rápido es genial. Como asistente, es un plus.

El problema es cuando pasa de ser herramienta a sustituto.

Y aquí está el quiz de la cuestión. Si generamos cada vez más contenido con IA, y ese contenido vuelve a alimentar a la propia IA… una copia de una copia de una copia. Al final se degrada.

Lo más preocupante como diseñadores es que dejemos de crear y experimentar. Y que con eso, sin darnos cuenta, vayamos perdiendo el criterio propio. Como cuando usas el GPS siempre y pierdes el sentido de orientación. La capacidad sigue ahí, pero si no la usas, se atrofia. Con la creatividad puede pasar lo mismo.

Por eso para mí es importante no perder eso. No solo por el resultado final, sino porque es parte de cómo aprendo, de cómo entiendo lo que hago, de cómo voy evolucionando. Crear desde cero, probar cosas que no sé si van a funcionar, equivocarme… todo eso es lo que me permite desarrollar criterio propio. Si dejo de hacer eso siento que pierdo algo que no podré recuperar fácilmente.

Si dejamos de necesitar criterio propio, dejamos de desarrollarlo. Y si dejamos de desarrollarlo, dejamos de poder evaluar si lo que producimos con la IA es bueno o no. Lo mismo pasará con lo que consumimos.

Musashi lo decía a su manera en el Dokkōdō: no depender, no acomodarse, no dejar de cultivarse.