HABU — Construyendo una PWA junto a la IA
Una app de tareas diseñada para acompañar mi jornada, no para competir por mi atención.
Idea inicial
HABU nace de una necesidad muy concreta: quería una herramienta sencilla para organizar mis tareas diarias sin añadir más ruido a mi rutina laboral.
Con el tiempo me di cuenta de que muchas aplicaciones de productividad terminan haciendo justo lo contrario. Antes de dejarte añadir una tarea te piden crear una cuenta, que la clasifiques, la priorices o la organices. En lugar de reducir la carga mental, terminan aumentándola.
Al mismo tiempo, aproveché este proyecto para investigar cómo integrar herramientas de IA dentro de un proceso real de diseño y desarrollo sin renunciar al criterio de producto.
Inspiraciones
- Mi interés por el minimalismo digital y las interfaces que reducen fricción en lugar de añadir complejidad.
Conceptualización
Diseñar HABU no consistió en decidir qué funcionalidades añadir, sino cuáles podía eliminar sin comprometer la experiencia. Eliminé cualquier elemento que no aportara valor a la acción principal: crear una tarea en segundos y continuar con mi trabajo.
Desde el inicio decidí que HABU fuera una aplicación local-first. Todos los datos permanecen en el dispositivo del usuario, sin cuentas, servidores ni dependencias externas. Priorice una experiencia más rápida, privada y transparente, donde el usuario mantiene siempre el control sobre sus datos.
El proceso
La investigación, la definición del producto, la arquitectura de información y el sistema visual fueron desarrollados íntegramente por mí.
La IA apareció durante la implementación para transformar esas decisiones en una aplicación funcional y acelerar el desarrollo. Mi papel fue supervisar el proceso y asegurar que el resultado respetara la visión del producto en todo momento.

La interfaz
La interfaz está diseñada para integrarse en la rutina de trabajo sin reclamar atención.
La navegación es directa, la jerarquía visual prioriza la tarea principal y la interfaz prescinde de dashboards, métricas y sistemas de gamificación. En lugar de fomentar el uso continuo, HABU busca resolver una necesidad concreta y desaparecer hasta que vuelva a hacer falta.

Las herramientas
Uno de los aspectos más interesantes de este proyecto fue observar cómo distintas herramientas empezaban a “hablar” entre ellas mientras construía mi propio ecosistema de trabajo.
Aunque el desarrollo estuvo apoyado por IA, mi papel fue coordinar el proceso y asegurar la coherencia entre diseño, lógica y producto hasta el final.
Flujo del proyecto
Durante el desarrollo utilicé Figma como fuente de verdad del diseño, Codex para transformar las decisiones en código funcional y GitHub junto con Netlify para versionar y desplegar la aplicación. Cuando aparecían bloqueos técnicos recurría a agentes de IA para comprender el problema y encontrar soluciones sin perder el control sobre la implementación.


Aprendizajes
- Elegir un enfoque local-first significó priorizar la privacidad, la velocidad y el control de los datos por encima de funcionalidades como la sincronización en la nube. Del mismo modo, eliminar elementos habituales en las aplicaciones de productividad me obligó a justificar constantemente qué aportaba valor y qué solo añadía complejidad.
- Descubrí una nueva forma de colaborar con la IA. Más que delegar el trabajo, aprendí a utilizarla para acelerar la implementación manteniendo siempre el criterio de diseño y las decisiones de producto bajo mi responsabilidad.